jueves

¿y si fuera así?

¿y si fuera así?
como vivir en el instante siguiente
e ir dejando por ti
el presente en el pasado.

incluso ante la muerte
ser soberbio porque estás conmigo,
porque en ti siempre hay mañana
y de tu mano viene a tiempo
el amanecer sin sombra,
sin dos y sin olvido.

lunes

frágil

como el incendio del instante
fluyes a través de ti y en tu sueño:
risa pura,
ave aleteante de rojos y rosas

como si fuera nada, como una sola,
como el suspiro del pétalo
cayendo a cuadros en silencio,
así me miras, así como una niña,
como un frágil solecito transparente

y quisiera atravesarte de palabras

jueves

i real

¿y cómo es que pasamos todos afuera de ti?
¿y cómo es que nada parece habitar más allá de tu retina?

mas sólo en apariencia te ignora el mundo:
porque todos los colores apuntan a tus ojos;
y en mi sueño, que es de todos
regresas noche a noche a bendecir el agua,
a pintar de nuevo estrellas para cada cielo
y decir por fin que sí, que todo puede continuar.

ya tan lejana te presiento, tan hecha de mis deseos,
tan construida de las necesidades del alma,
que ojalá ya nunca vuelvas a ser real.

martes

renacer

Era como una tibia mancha de luz en el labio.
como una mirada azul sobre las cosas,
nada reía sin ella,
su voz era el consentimiento:
la apertura a la existencia del todo,
en una letra, en un sonido se iba toda
y regresaba en un fragmento de su risa.

Se dejaba morir porque en sus ojos
siempre había de renacer.

domingo

nombre

no es una palabra tu nombre
abismo, azul, vacíos, son palabras.
o azucena, rosa, clara, día,
aurora, aprendiz, incierta, son palabras.

no tú, que eres tú y podrías ser palabra
como mía, o capullo, o cauce.
pero no tu nombre que no es palabra
pero podría ser sima, canto, guacamaya,
ardiente, y dolor más allá del olvido.

tú eres más palabra que tu nombre
que retumba sólo hacia adentro,
como las heridas de los hombres hombres.

no quiero llamarte por ese nombre
que no es palabra, quiero llamarte tú,
y ábside, cerca, dentro, aquí,
entraña oscura, silencio del espejo,
aliento matutino de las aguas.

y no quiero, pero eres más palabras,
como lejos, oscura y sola, ausente,
ayer, antes, pasado, locura de los vientos,
arcoíris sin descanso ni deseos.

anocheces de palabras en tu cuerpo
pero no tu nombre como llama de universo,
como idea del cielo pensativo,
como tea incendiada de miradas de fuego.
pero no tu nombre que no es palabra

sábado

solo

es en tardes como esta,
en tardes como fin del mundo
que tu lejana voz delgada
viene contra mí con el viento.

anda de nada entre jaulas,
tenue de recuerdos, azul de olvidos,
elevada como antes de estar tan lejos
altísima como en mis sueños.

es en tardes como esta
que el cuerpo me exige tu voz
aunque no quiera traerte al corazón,
aunque no quiera, de verdad estar ahí

sigue siendo en tardes como esta
que están vacíos los espejos
y me doy cuenta con un cuervo en el pecho
de que estaría más solo aún
si estuvieras aquí conmigo.

martes

todavía

no. mantente en silencio si quieres,
mas no me dejes de nuevo tan sólo conmigo,
duéleme todavía un poco, apriétame aquí
a un costado o de frente si gustas.

es cierto que hace calor y la vida viene,
cantan los grillos y a lo lejos,
un río que no escucho suena y alguien memoriza,
alguien a lo lejos sueña y no lo veo.

no tienes retratos o cartas,
ni necesitas banderas o ritmos de guitarra.
todo afuera, todo tiene su propia sonrisa
y tú quieres ya, tal vez para siempre
decirme que no habrá más noches a tu lado.

no te vayas todavía, no gires esa luna,
puedes quedarte inmóvil si prefieres
y esperar contemplación tan sólo
espera a que esté soñando cuando abras
y piense que sólo en mi voluntad estabas.