martes

sigue

donde el cielo abandonó el horizonte
sigue el tiempo.
donde la mariposa tornasola el cielo a fuerza de aletazos
sigue, sigue, sigue el tiempo
dándonos sus martillazos de olvido,
su duro y ciego andar con el polvo del desierto
reventándonos a cada paso contra el viento,
sigue.

sigue aquí a mi lado
incesante de llamas que todo lo consumen
y siento su fuego azul quemarse bien
aquí a mi lado.

donde la vida da su mejor cara
en el silencio verde de los campos a lo lejos
sigue aunque más lento, sigue.
en los cielos sin nubes que deslumbran
y nada parece, nada que pasa,
parece, pero sigue.

donde cantaba el ave ya ha callado
donde esta gota, ya no es gota.
hasta en los espejos limpios de esperanza
donde alguna vez vimos la sonrisa.

a qué distancia habré de hallarme
para ver de lejos ya verdes y ya secas
las hojas de los robles

en donde habrá un lugar en donde siempre
el agua sea solo agua
y no esas mentiras cristalinas sin reflejos
que no empañan
la memoria
porque sigue, sigue, sigue.

pero

en el duro eslabón de piedra de las fuentes
negras y gastadas
donde sólo a veces un caracol desvencijado,
una acorralada larva necia,
de hambre de ayer sin futuro,
sólo ahí. solo.
solo. ahí no sigue.

jueves

i lógica

hoy de nada vino la lógica a besarme
y me encontró tendido
rodando en el jardín de tus ayeres
y ha dicho tres o cuatro cosas
que suenan a metal y a luz ardiente

pero estoy que nada escucho yo desde tu tacto
y todo lo percibo con el cuerpo
con las alas de esas aves que soñando
vuelan a decir cosas iguales
repetidas previamente a tus espaldas.

no hagas caso, no hagas nada
y dejemos a esa loca de las luces
atar y hacer silencios y oraciones
que levante las manos a sus dioses
y veamos si es más cierta que lo nuestro
que este cuerpo que se pierde entre tus manos
que son viento que son agua instante y reino

observemos desde adentro el silogismo
pues parece que va en serio lo que dice
pero más fuerte suenan tus cabellos en mi oído
que esa estrella inmóvil en el cielo
aunque llama su voz a campanadas
llama de tal forma que abre puertas
ciñe las espadas y eleva las coronas

a qué locura suena la verdad cuando me tientas
y es un mimo haciendo muecas sin su boca
porque a dos sordos les habla cuando a solas,
cada uno sabe sin saber ciencias secretas
que ya no es suya su razón porque está loca

viernes

eternos

tras el agua se borran esas huellas
de soles azules en días grises
y no es solo la gota que renace
sino su antepasado y su futuro

va, conjuga su instante 
en todos los tiempos del presente
viene, desmenuza su ser
en mil fotografías.

Y el hombre, pobre hombre
cree que todo lo posee y lo domina.
desde el infinito a las estrellas,
que en la palma de su mano
bebe el universo
como un pájaro azul 
que no tiene otro cielo.

bendita la ignorancia
que nos hace siempre
siempre tan eternos


miércoles

el mio y tu cuerpo

yo nunca te pensé perfecta
ni mis bosques llegaban a tu reino
mas todo se ha llenado de grandeza:
los sonidos, los sabores
las voces y las letras

no podía pensar en ti antes de ti
y vienes y nunca acabas de llegar eterna
contigo me asaltan sonidos de la noche
los cascos de las caballerías lejanas
los hombres y mujeres de otros tiempos

todo me toma por sorpresa: recién hecho
la tierra, el sol y todos los reflejos
los ríos nacen siempre en este momento
todo me avienta hasta mí mismo
rodeado de mis huesos

todo me despierta de los míos y tus sueños
me llena el crepúsculo que entra hasta mi pecho
me absorbe la noche grande rodeándome de ti
de tus silencios claros que dicen de tus ojos

todo me ahoga, me asfixia, me embota de placer
el sol que nunca tiene prisa de tu aliento
la bondad y la dulzura me tienen tomado por el cuello
porque ya no callo que nadie es como tú
que este amor violento nos rompe las fauces
nos desvela para llevarnos siempre a otros sueños

todo me sorprende, hasta este otro cielo
todo me cubre y me llena y me emociona
porque todo está lleno de ti, tan lleno
que ya no hay límites entre el mío y tu cuerpo.

definición


puerta de fuga del cielo!

sueño del sueño

dulce que destilan los ángeles

abrupta luz primera del universo

corazón del mar


latido de la lluvia

pensamiento de los dioses

palabras jalisco y querétaro

ojos y boquita


dulce de las piedras celestes

licor de vida amada

abrazo eterno


tu piel y la mía

tu cuello mojado

tus pies y tus manos

textura de la nube


voz en mi oído

mirada de "siempre"

suspiro de sí

exhalación de sí

soplo de sí


cometa de amor


somos nuestra locura

desde entonces

no te amo desde hoy
ni desde mi cuerpo...

te amo desde las ondas profundas
del agua de los mares,
desde los colores de los peces,
con todos sus susurros de nosotros;
te amo desde los sonidos
y las sombras que se esfuman en las noches;
desde el centro de las cosas,
desde los objetos cotidianos y sus lazos.

desde la luz y el corazón de las flores,
desde la vida de esta ave y esa hormiga,
y desde cada cosa que te mira y que te toca.

empecé a amarte desde
la primera palabra que alguien dijo,
cuando todo tomó este rumbo
hasta traerte a mí desde tan lejos;
desde el origen del movimiento,
antes de la existencia de los astros
con todos sus símbolos y señas.

aunque nada nos haya apuntado,
aunque no estuviera escrito en el cielo
con puntos luminosos enlazados,
ahí estaba ya todo consumado
como una fiesta sorpresa de los dioses.

y así hoy te amo desde mi amor
y desde el amor tuyo también,
en el tiempo y fuera de él,
en el espacio y el vacío,
y para siempre desde hoy
porque nunca hay otro tiempo.

domingo

dormida

me embriago de luz y de cielo
y me regocijo en este dolor de ausencia,
me lleno de los besos de tu sueño
hasta ser sólo consciente de tus labios.

huye el mundo y la materia,
es tan breve todo para tus palabras:
tan carentes de color las cosas todas
que no dices con tu boca tierna

te has entregado a mi mano abierta
como la fruta nueva que da su vida
y puedes llamarte ajonjolí o nectarina
o amor soñado o arrecife
o exacerbación del fuego de los sueños.

qué oscuridad amada la de tu silencio,
la de tu espalda en las mañanas;
qué oscuridad la de nuestras noches
que hemos robado a vivos y noctámbulos;
qué amada oscuridad la que me entregas
con el primer largo suspiro de la noche.