viernes

nuestra edad

dónde está nuestra edad
sin saber dónde estábamos
antes de estar aquí

pudo ser tan sólo ayer
que el cielo nos reventó
desde su seno azulado

qué edad tiene tu risa
que no se piensa en años
y no explora superficies

cuántos años tu corazón
que es más joven siempre
pues siempre quiere más

dime si cuando en las mañanas
abres tus ojos limpios
no es como la primera vez

naces a cada impulso de vivir
de amar a tus amores
y entregarte a ti en ellos

martes

ausencia

viejos muros son mis alas
que han volado tan alto
hasta el infierno
que es tu ausencia

escaleras hacia el precipicio
el camino que dejaste
puertas sólo de salida
las palabras que me diste

columnas sujetando el aire
tus esperanzas cambiantes
ventanas hacia la roca
tu corazón oculto

ausencia perfecta sin tu luz
sin el sonido de tu risa
esta casa vacía ya no tiene
ni donde poner almohadas

lunes

son

cascada de sol en silencio
es la vida que me das
arrullo de hijos de nubes
y vientos de llanto

ausencia en espacios brillantes
desbordados de luz y día,
agazapado a media felicidad
en mitad de gritos de júbilo

ahogado en lluvias bailarinas
muero de ser feliz y de no serlo
muero porque soy feliz
pero también porque no puedo

aire arrojado que me incendia
que me arrulla en esta muerte
que es estar contigo sin ti
y escucharte sin tenerte nunca

sábado

nuevo

en cascada los días
han saciado de espuma blanca
y rumores de agua
los caminos de mis labios

ya se agitan en golpe de mar
con las rocas de la mente
cantan alto las fuentes luminosas
de las voces que te llaman

ya se llenan los espacios
que el tiempo no ha visto
y fuera de él sabe tu mano
inventar mis días

ya es cada segundo vida
y presencia del espacio en mis manos
línea a línea apareces mi contorno
y luz a luz abres mis ojos

ya lo que no eres tú es una mancha
sombra de nada que el viento lleva
nube de días pasados
que ha llovido ya a nueva vida

ya viste el silencio de la noche
mientras dormía abandonado
a la entera certeza de mi sueño
en que vienes y me dices

lunes

sin tu sueño

No has dormido nunca
y esos párpados atestiguan el pasado,
no se hizo la oscuridad para tus ojos
ni el cansancio ni la muerte,
no has nacido para no habitarnos
sino para darnos luz, movimiento y vida.

Mi trabajo es tocarte
y despertarte siempre a todas horas,
para que no duerma el universo,
para que las nubes y las aguas
sigan el camino que tu dedo señala.

Mi plan es no dejarte dormir hoy ni mañana,
sino rodearte siempre de palabras
y elevarte en la espiral de sus sonidos;
evitar la pausa del espacio
que te observa donde vayas.

Mantener tu labio susurrando verdades,
desmenuzar tu piel en cada poro
y por fin renacerte en las mañanas
para que todo quede intacto,
para que todo parezca recién hecho.

Mas aunque todos a tu alrededor lo ignoren,
si no fuera porque siempre estás despierta
estarían todos aún dormidos y exhaustos
de existir si tu existencia.

miércoles

anahat

esa noche fue mi cielo para ti
salpicado de tus ojos
y eran tantas las huellas de tu tacto
que perdimos el temor de no encontrarnos

emanábamos a pie entre dos mundos
entre espíritus de sombra
y rocas con miradas hacia adentro

callaban las almas del purgatorio
a un gesto tuyo
con tu índice sobre los labios
dirigías el canto de los grillos

y sólo con existir tu aliento
llamabas a la vida a continuarse
entre las frases entrecortadas
que apenas decía el agua entre las piedras

muda, no interrumpía la luna
ahogada en su espejismo
y toqué tu rostro por primera vez
pero ya fue para siempre

sin moverte permitiste
que mis ojos y mi mente te fijaran
en esa fotografía de la noche
que no carcome el tiempo

sábado

sótano

romper de un grito el baúl intacto
donde ha de salir el rocío
que recién nace si lo abres

avanzar suave sobre el estremecimiento
y hablar a los abismos de la piel

en ningún lugar estaba este momento
y nada indicaba que fuera a suceder

ser sólo movimiento sin cuerpo
y sólo contemplación ardiente

a nadie dijimos que esta sería la hora
de venir triunfantes de la muerte

sacar al cuerpo de entre el barro
y a fuerza de miradas hacerlo florecer