domingo

cada signo

No es tristeza la que suma en mi alma
habla de sí misma la sal del medio día
habla de sí la orquesta de los bosques 
el fiel silbido nocturno de los grillos
la agitada piel de sombras salamandras

Escuchas desde cerca las voces de la escarcha
diciendo a todas horas que nada nos separa
sin sol sin sed sin agua somos nada

Cada grano, cada signo, cada hierba
estaba desde ayer ya calculada
vista desde adentro por sí misma
empujada, lanzada desde el centro
desde la primera página del tiempo
se vio ser una luz y ser su causa

Y nada
Sólo el hombre lo ignoraba


no decir no

amaneciste al mundo en pies de seda
al canto de la aves donaste tus acordes
y sin saber siquiera que el sol a tus amores
daría los frutos que tu alma quiera

dulce ignorante fuente de las flores
que al mar pudiste hacer de piedra
por un momento hacer de agua el monte
y vestir la rosa con tu llanto en piel de hiedra

cuídate de no decirte no a ti mismo
también al levantar la tarde una mañana
al no decirle si a la flor y al nido
y al  despreciar también el sol y el agua

y así al ver tus oscuros ojos cristalinos
la lágrima y el canto mañana en el pasado
veo también en cada cosa, en cada estado

la raíz profunda de aquello que no ha sido

martes

nube

nada detiene la marea que se alza azul al cielo
ni la suave brisa que empuja sus silencios
ni la voz que encuentra ecos en las caracolas

así tiembla la gota estremecida de las hojas
así huye al campo el grito de los niños
en breve fuga de instantes alzados
sobre la sombra de los sueños.

se mueve porque vive la hoja verde
y vive porque se mueve la esponja silenciosa.

cómo avanza la nube a ser nube
sobre la fina alfombra del asombro muda,
y pinta  en la imaginación más que en el cielo
las mil blancas sombras que el miedo invoca,
y así descubre ella en sí misma
que siendo nube, es ya otra cosa.


sigue

donde el cielo abandonó el horizonte
sigue el tiempo.
donde la mariposa tornasola el cielo a fuerza de aletazos
sigue, sigue, sigue el tiempo
dándonos sus martillazos de olvido,
su duro y ciego andar con el polvo del desierto
reventándonos a cada paso contra el viento,
sigue.

sigue aquí a mi lado
incesante de llamas que todo lo consumen
y siento su fuego azul quemarse bien
aquí a mi lado.

donde la vida da su mejor cara
en el silencio verde de los campos a lo lejos
sigue aunque más lento, sigue.
en los cielos sin nubes que deslumbran
y nada parece, nada que pasa,
parece, pero sigue.

donde cantaba el ave ya ha callado
donde esta gota, ya no es gota.
hasta en los espejos limpios de esperanza
donde alguna vez vimos la sonrisa.

a qué distancia habré de hallarme
para ver de lejos ya verdes y ya secas
las hojas de los robles

en donde habrá un lugar en donde siempre
el agua sea solo agua
y no esas mentiras cristalinas sin reflejos
que no empañan
la memoria
porque sigue, sigue, sigue.

pero

en el duro eslabón de piedra de las fuentes
negras y gastadas
donde sólo a veces un caracol desvencijado,
una acorralada larva necia,
de hambre de ayer sin futuro,
sólo ahí. solo.
solo. ahí no sigue.

jueves

i lógica

hoy de nada vino la lógica a besarme
y me encontró tendido
rodando en el jardín de tus ayeres
y ha dicho tres o cuatro cosas
que suenan a metal y a luz ardiente

pero estoy que nada escucho yo desde tu tacto
y todo lo percibo con el cuerpo
con las alas de esas aves que soñando
vuelan a decir cosas iguales
repetidas previamente a tus espaldas.

no hagas caso, no hagas nada
y dejemos a esa loca de las luces
atar y hacer silencios y oraciones
que levante las manos a sus dioses
y veamos si es más cierta que lo nuestro
que este cuerpo que se pierde entre tus manos
que son viento que son agua instante y reino

observemos desde adentro el silogismo
pues parece que va en serio lo que dice
pero más fuerte suenan tus cabellos en mi oído
que esa estrella inmóvil en el cielo
aunque llama su voz a campanadas
llama de tal forma que abre puertas
ciñe las espadas y eleva las coronas

a qué locura suena la verdad cuando me tientas
y es un mimo haciendo muecas sin su boca
porque a dos sordos les habla cuando a solas,
cada uno sabe sin saber ciencias secretas
que ya no es suya su razón porque está loca

viernes

eternos

tras el agua se borran esas huellas
de soles azules en días grises
y no es solo la gota que renace
sino su antepasado y su futuro

va, conjuga su instante 
en todos los tiempos del presente
viene, desmenuza su ser
en mil fotografías.

Y el hombre, pobre hombre
cree que todo lo posee y lo domina.
desde el infinito a las estrellas,
que en la palma de su mano
bebe el universo
como un pájaro azul 
que no tiene otro cielo.

bendita la ignorancia
que nos hace siempre
siempre tan eternos


miércoles

el mio y tu cuerpo

yo nunca te pensé perfecta
ni mis bosques llegaban a tu reino
mas todo se ha llenado de grandeza:
los sonidos, los sabores
las voces y las letras

no podía pensar en ti antes de ti
y vienes y nunca acabas de llegar eterna
contigo me asaltan sonidos de la noche
los cascos de las caballerías lejanas
los hombres y mujeres de otros tiempos

todo me toma por sorpresa: recién hecho
la tierra, el sol y todos los reflejos
los ríos nacen siempre en este momento
todo me avienta hasta mí mismo
rodeado de mis huesos

todo me despierta de los míos y tus sueños
me llena el crepúsculo que entra hasta mi pecho
me absorbe la noche grande rodeándome de ti
de tus silencios claros que dicen de tus ojos

todo me ahoga, me asfixia, me embota de placer
el sol que nunca tiene prisa de tu aliento
la bondad y la dulzura me tienen tomado por el cuello
porque ya no callo que nadie es como tú
que este amor violento nos rompe las fauces
nos desvela para llevarnos siempre a otros sueños

todo me sorprende, hasta este otro cielo
todo me cubre y me llena y me emociona
porque todo está lleno de ti, tan lleno
que ya no hay límites entre el mío y tu cuerpo.