si nadie un día
mira ni sabe
que fueron tus ojos
el refugio nocturno
del Sol
y no te respeta la nube
que aventada
se deshilacha
en chispas de luz
durante el invierno
si no buscan
en tu mano
una estrella abierta
y su jugo desbordado
es sólo
porque tu luz
los ha cegado.
miércoles
viernes
ocaso
El día, aquél día,
cuando no recuerdes ni mi voz
y olvides esta tarde;
un día cuando sientas
que el aire te lastima
y la nube tuerce las venas de tus manos,
cuando el corazón apretado
por una lengua de agua
derrita tus ojos flacos:
mira entonces la luz naranja
que desciende o sube a ese monte,
y piensa en una boca blanda
que sueña o se deleita
de sólo ser sin saberlo;
o busca lejos una mano
que toca un corazón
que piensa siempre vivo.
Un día fuimos esa mano
y bebimos de esa boca,
mas los días, esos días,
lo olvidan todo
todo lo sepultan.
No me recuerdes entonces,
recuerda la luz y el monte,
vuelve al agua y al fuego;
busca en el hombre que pasa
lo que dejó aquél día:
quizá él entonces.....
miraba la luz del cielo
cuando no recuerdes ni mi voz
y olvides esta tarde;
un día cuando sientas
que el aire te lastima
y la nube tuerce las venas de tus manos,
cuando el corazón apretado
por una lengua de agua
derrita tus ojos flacos:
mira entonces la luz naranja
que desciende o sube a ese monte,
y piensa en una boca blanda
que sueña o se deleita
de sólo ser sin saberlo;
o busca lejos una mano
que toca un corazón
que piensa siempre vivo.
Un día fuimos esa mano
y bebimos de esa boca,
mas los días, esos días,
lo olvidan todo
todo lo sepultan.
No me recuerdes entonces,
recuerda la luz y el monte,
vuelve al agua y al fuego;
busca en el hombre que pasa
lo que dejó aquél día:
quizá él entonces.....
miraba la luz del cielo
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