viernes

nosotros

cuántos años vivimos bajo nuestro cuerpo
anochecidos por nuestras ausencias
dormidos al deseo de ser nosotros

vamos en un pie sobre la línea plateada
atadas nuestras manos a la espalda mutua
las bocas unidas en una palabra

sin desear, sin ser para la muerte ni la vida
carentes de matices y con las manos vacías de nada
abandonados al desierto inmenso de nuestra verdad

abierto el cuerpo sangrante de destinos
siguiéndonos nuestros ojos a donde vamos
vuelan las manos y los labios a sus presencias

desatan a gritos los botones azules de nuestro cielo
y rompen las telas de las palabras no dichas
para verse respirar el uno dentro del otro