miel derramada de tu mano sobre grises:
me abruma mi amor que antes era nuestro
mi amor mi amor me deshoja de la nada
me late el mundo y me ensancha y me conmueve
creciste desde el centro de la tierra
para ser mi corazón mi sangre y mis arterias
andas por ti misma sin ayuda de nada ni de nadie
y cuelgas sin pensar en qué decirme ni te importa
como si se cerrara la puerta oscura de la noche
como si no más, nunca más el día abriera nada
satisfecha de infinitos internos de tus ojos
nada buscas ya en mi voz que un día necesitaste
y ya mudo y solo, sin días ni noches
ahogado entre estos mundos que no son míos
porque ya no quisiste que fueran tuyos
ahogado entre las mieles de tus manos,
me aleja de ti lo mismo que nos une
y porque nos amamos es que ya no estamos juntos
hasta esas letras sin sonido ni presencia
las últimas que olvidaste en tus mensajes
de aquellos días fieles que han venido a verme
suenan a pasado de otras vidas; de nadie ahora
que ya yo soy nadie porque no me llamas
porque no dices mi nombre ni lo piensas
mas yo quiero asirme todavía de algo que nos una
de algo de que pudiera darnos existencia
y volver a traernos a ese corazón que fuimos
jueves
Suscribirse a:
Entradas (Atom)