viernes

eternos

tras el agua se borran esas huellas
de soles azules en días grises
y no es solo la gota que renace
sino su antepasado y su futuro

va, conjuga su instante 
en todos los tiempos del presente
viene, desmenuza su ser
en mil fotografías.

Y el hombre, pobre hombre
cree que todo lo posee y lo domina.
desde el infinito a las estrellas,
que en la palma de su mano
bebe el universo
como un pájaro azul 
que no tiene otro cielo.

bendita la ignorancia
que nos hace siempre
siempre tan eternos