jueves

Si

Sí.

La vista y la visión
lo insólito del sueño

La boca y lo que dice
la sombra y su veneno 

Las flores con su aroma
el pájaro y su vuelo

El sol su recorrido
la arena con su tiempo

El agua su frescura
el círculo, lo eterno

Y cada cosa con su acento
cada ser a cada instante
cada destino, cada entierro
en su oscuro y su silencio

cada vida en su poesía 
cada hombre, cada verso

lunes

flor tierra

Donde está la vida de la flor
antes de ser vida?

a caso en la mente que la piensa
en la semilla sepultada
o en el mar sin voluntades

es la tierra misma la que crece 
quien se viste de instante en un aliento
la que ensancha sus orillas
quien aspira a ser color

se agita 
se levanta
florece.

acepta el costo de su sueño

pues nadie mejor que ella
sabe el sabor de la muerte

jueves

Su risa

Era tu risa el destino:

Temblor de la neblina.
Franca puerta abierta de los mares.
Destino del cielo.

Era tu risa promesa del sonido,
Aspiración de las notas del pasado.
Destino de luz en la noche cerrada,
Haz de carcajadas que marcan el camino
en la historia del cielo.

Tierra prometida del sonido
era tu risa
(Toda la materia es tu instrumento).

Llamada al paraíso para siempre.
Vibración del tiempo era tu risa;
punto de partida de lo eterno.

Campanada que llama al espíritu 
Y suena a brote cristalino.

Se ha echado a andar mi vida
desde el momento de tu risa,
y me suena a cada paso
como cascabel de la memoria.

No hay espacio vacío en tu risa:
Es cascada que desborda al tiempo,
y se nos sale del cuerpo
por todos lados.

Ya no hay silencio desde tu risa:
es carcajada en los sentidos,
estalactita multicolor, voz de los colores,
Y ritmo que acompasa mi universo

domingo

cada signo

No es tristeza la que suma en mi alma
habla de sí misma la sal del medio día
habla de sí la orquesta de los bosques 
el fiel silbido nocturno de los grillos
la agitada piel de sombras salamandras

Escuchas desde cerca las voces de la escarcha
diciendo a todas horas que nada nos separa
sin sol sin sed sin agua somos nada

Cada grano, cada signo, cada hierba
estaba desde ayer ya calculada
vista desde adentro por sí misma
empujada, lanzada desde el centro
desde la primera página del tiempo
se vio ser una luz y ser su causa

Y nada
Sólo el hombre lo ignoraba


no decir no

amaneciste al mundo en pies de seda
al canto de la aves donaste tus acordes
y sin saber siquiera que el sol a tus amores
daría los frutos que tu alma quiera

dulce ignorante fuente de las flores
que al mar pudiste hacer de piedra
por un momento hacer de agua el monte
y vestir la rosa con tu llanto en piel de hiedra

cuídate de no decirte no a ti mismo
también al levantar la tarde una mañana
al no decirle si a la flor y al nido
y al  despreciar también el sol y el agua

y así al ver tus oscuros ojos cristalinos
la lágrima y el canto mañana en el pasado
veo también en cada cosa, en cada estado

la raíz profunda de aquello que no ha sido