Era como una tibia mancha de luz en el labio.
como una mirada azul sobre las cosas,
nada reía sin ella,
su voz era el consentimiento:
la apertura a la existencia del todo,
en una letra, en un sonido se iba toda
y regresaba en un fragmento de su risa.
Se dejaba morir porque en sus ojos
siempre había de renacer.
martes
domingo
nombre
no es una palabra tu nombre
abismo, azul, vacíos, son palabras.
o azucena, rosa, clara, día,
aurora, aprendiz, incierta, son palabras.
no tú, que eres tú y podrías ser palabra
como mía, o capullo, o cauce.
pero no tu nombre que no es palabra
pero podría ser sima, canto, guacamaya,
ardiente, y dolor más allá del olvido.
tú eres más palabra que tu nombre
que retumba sólo hacia adentro,
como las heridas de los hombres hombres.
no quiero llamarte por ese nombre
que no es palabra, quiero llamarte tú,
y ábside, cerca, dentro, aquí,
entraña oscura, silencio del espejo,
aliento matutino de las aguas.
y no quiero, pero eres más palabras,
como lejos, oscura y sola, ausente,
ayer, antes, pasado, locura de los vientos,
arcoíris sin descanso ni deseos.
anocheces de palabras en tu cuerpo
pero no tu nombre como llama de universo,
como idea del cielo pensativo,
como tea incendiada de miradas de fuego.
pero no tu nombre que no es palabra
abismo, azul, vacíos, son palabras.
o azucena, rosa, clara, día,
aurora, aprendiz, incierta, son palabras.
no tú, que eres tú y podrías ser palabra
como mía, o capullo, o cauce.
pero no tu nombre que no es palabra
pero podría ser sima, canto, guacamaya,
ardiente, y dolor más allá del olvido.
tú eres más palabra que tu nombre
que retumba sólo hacia adentro,
como las heridas de los hombres hombres.
no quiero llamarte por ese nombre
que no es palabra, quiero llamarte tú,
y ábside, cerca, dentro, aquí,
entraña oscura, silencio del espejo,
aliento matutino de las aguas.
y no quiero, pero eres más palabras,
como lejos, oscura y sola, ausente,
ayer, antes, pasado, locura de los vientos,
arcoíris sin descanso ni deseos.
anocheces de palabras en tu cuerpo
pero no tu nombre como llama de universo,
como idea del cielo pensativo,
como tea incendiada de miradas de fuego.
pero no tu nombre que no es palabra
sábado
solo
es en tardes como esta,
en tardes como fin del mundo
que tu lejana voz delgada
viene contra mí con el viento.
anda de nada entre jaulas,
tenue de recuerdos, azul de olvidos,
elevada como antes de estar tan lejos
altísima como en mis sueños.
es en tardes como esta
que el cuerpo me exige tu voz
aunque no quiera traerte al corazón,
aunque no quiera, de verdad estar ahí
sigue siendo en tardes como esta
que están vacíos los espejos
y me doy cuenta con un cuervo en el pecho
de que estaría más solo aún
si estuvieras aquí conmigo.
en tardes como fin del mundo
que tu lejana voz delgada
viene contra mí con el viento.
anda de nada entre jaulas,
tenue de recuerdos, azul de olvidos,
elevada como antes de estar tan lejos
altísima como en mis sueños.
es en tardes como esta
que el cuerpo me exige tu voz
aunque no quiera traerte al corazón,
aunque no quiera, de verdad estar ahí
sigue siendo en tardes como esta
que están vacíos los espejos
y me doy cuenta con un cuervo en el pecho
de que estaría más solo aún
si estuvieras aquí conmigo.
martes
todavía
no. mantente en silencio si quieres,
mas no me dejes de nuevo tan sólo conmigo,
duéleme todavía un poco, apriétame aquí
a un costado o de frente si gustas.
es cierto que hace calor y la vida viene,
cantan los grillos y a lo lejos,
un río que no escucho suena y alguien memoriza,
alguien a lo lejos sueña y no lo veo.
no tienes retratos o cartas,
ni necesitas banderas o ritmos de guitarra.
todo afuera, todo tiene su propia sonrisa
y tú quieres ya, tal vez para siempre
decirme que no habrá más noches a tu lado.
no te vayas todavía, no gires esa luna,
puedes quedarte inmóvil si prefieres
y esperar contemplación tan sólo
espera a que esté soñando cuando abras
y piense que sólo en mi voluntad estabas.
mas no me dejes de nuevo tan sólo conmigo,
duéleme todavía un poco, apriétame aquí
a un costado o de frente si gustas.
es cierto que hace calor y la vida viene,
cantan los grillos y a lo lejos,
un río que no escucho suena y alguien memoriza,
alguien a lo lejos sueña y no lo veo.
no tienes retratos o cartas,
ni necesitas banderas o ritmos de guitarra.
todo afuera, todo tiene su propia sonrisa
y tú quieres ya, tal vez para siempre
decirme que no habrá más noches a tu lado.
no te vayas todavía, no gires esa luna,
puedes quedarte inmóvil si prefieres
y esperar contemplación tan sólo
espera a que esté soñando cuando abras
y piense que sólo en mi voluntad estabas.
domingo
luna
Ha crecido la luna junto a tu ventana
y los olmos abren el cielo entre destellos,
ha sido la luz como tu aliento
y pasa asustada y silenciosa.
Cuántos días hemos tocado en un minuto
cuántos minutos nos han hecho
hacer en ellos una vida
y vivir más allá de los flashes de la noche
y respirar a veces como cedros
como fuentes bajo la lluvia
minutos que han dejado sernos
ha crecido más la noche
y murmura alguna cosa el agua
cómo, cómo quisiera
cómo quisiera que estuvieras aquí
un minuto, otro, otro minuto
aunque fuera sólo tu voz
a través del tiempo
aunque fuera sólo tu tacto
envuelto en un poco de papel
ah cómo crece la luna
y envejece hasta ponerse blanca
anoche, era anoche que te extrañaba.
y los olmos abren el cielo entre destellos,
ha sido la luz como tu aliento
y pasa asustada y silenciosa.
Cuántos días hemos tocado en un minuto
cuántos minutos nos han hecho
hacer en ellos una vida
y vivir más allá de los flashes de la noche
y respirar a veces como cedros
como fuentes bajo la lluvia
minutos que han dejado sernos
ha crecido más la noche
y murmura alguna cosa el agua
cómo, cómo quisiera
cómo quisiera que estuvieras aquí
un minuto, otro, otro minuto
aunque fuera sólo tu voz
a través del tiempo
aunque fuera sólo tu tacto
envuelto en un poco de papel
ah cómo crece la luna
y envejece hasta ponerse blanca
anoche, era anoche que te extrañaba.
sábado
qué éramos
Qué éramos en la pared de nuestra casa,
pero ya nada,
la pintura seca de un cuadro viejo.
Y qué pena el viaje que no hicimos,
ayer todavía soñábamos con nosotros,
ayer todavía como si fuera hoy,
ayer como si el tiempo
estuviera a nuestro lado,
ayer como si nada.
Qué éramos en esa fuente de verdes,
un tallo muerto,
una flor que no tuvo semilla.
Sin embargo ahora,
ahora como si la verdad fuera otra,
la nota corregida que nunca se tocó,
el silencio que faltaba,
un ataque consumado sin jinete.
Nada de verdad,
pero sentíamos que nos faltaba la piel
y nos besábamos el hueso,
y buscábamos en el relámpago del ojo
como si fuera otro mundo,
pero no éramos nada,
la palabra que se quedó en la boca del profeta.
Deseábamos ser es verdad,
pero qué éramos en ese torso de bronce,
la parte que caía,
el derrumbe,
el calor dándole forma,
pero nosotros,
que pensábamos en ese momento
que veíamos de frente
y se ha mudado atrás.
Nada somos
ahora que hemos muerto amor mi amor,
ni la tierra sabe lo que quisimos ser.
pero ya nada,
la pintura seca de un cuadro viejo.
Y qué pena el viaje que no hicimos,
ayer todavía soñábamos con nosotros,
ayer todavía como si fuera hoy,
ayer como si el tiempo
estuviera a nuestro lado,
ayer como si nada.
Qué éramos en esa fuente de verdes,
un tallo muerto,
una flor que no tuvo semilla.
Sin embargo ahora,
ahora como si la verdad fuera otra,
la nota corregida que nunca se tocó,
el silencio que faltaba,
un ataque consumado sin jinete.
Nada de verdad,
pero sentíamos que nos faltaba la piel
y nos besábamos el hueso,
y buscábamos en el relámpago del ojo
como si fuera otro mundo,
pero no éramos nada,
la palabra que se quedó en la boca del profeta.
Deseábamos ser es verdad,
pero qué éramos en ese torso de bronce,
la parte que caía,
el derrumbe,
el calor dándole forma,
pero nosotros,
que pensábamos en ese momento
que veíamos de frente
y se ha mudado atrás.
Nada somos
ahora que hemos muerto amor mi amor,
ni la tierra sabe lo que quisimos ser.
lunares
Encontrarme en la onda
de tus ojos lunares
abrir el espacio del imán
bilabial
tu lengua
hacia el abismo claro y limpio
a que me atrae
la energía ondulada
tu voz
soy por una vez desde el pasado
hasta hoy y hacia delante
la partícula que explora tus secretos
desde la lejanía en que la vida nos ha puesto
el rayo de luz que en tu iris
difumina los colores
el blanco
la vía láctea mis besos
que rondan tus ideas
ensueño hecho de ayeres con vistas al futuro.
de tus ojos lunares
abrir el espacio del imán
bilabial
tu lengua
hacia el abismo claro y limpio
a que me atrae
la energía ondulada
tu voz
soy por una vez desde el pasado
hasta hoy y hacia delante
la partícula que explora tus secretos
desde la lejanía en que la vida nos ha puesto
el rayo de luz que en tu iris
difumina los colores
el blanco
la vía láctea mis besos
que rondan tus ideas
ensueño hecho de ayeres con vistas al futuro.
mujer
Mujer
En teoría renacerían mis labios,
pero en lo tangible no
han hecho más que ir muriendo.
Lo que tocas mujer
se hace mágico y borroso,
la bruma que lo envuelve:
tus palabras cálidas, enmascaradas;
la neblina que hace aparecer luces y sombras,
puntos rojos y azules en el horizonte.
Tus gestos abren mundos hacia atrás
donde los aprendiste.
No soy tan fácil de engañar mujer;
y es que quizá
no te haz detenido en mis ojos:
su claridad es de otra naturaleza,
su mundo otro nivel:
el que ve no detrás de las cosas,
sino detrás de lo que no se ve.
¿Qué batallas se libran en tu interior?
que la imaginación desbordada y la locura,
ambas dando cuerpo al genio en tu persona
liberan tus horizontes internos
y te expanden hacia adentro.
Nadie mujer, nadie puede huir,
y aunque la verdad también se inventa
la sola esencia de las cosas es sólo una
su naturalidad innegable.
Cuantos soles abriste con un guiño
son hoy supernovas.
Nunca creaste tantas estrellas
en el anterior cielo vacío
como las que ahora se desploman de él.
Cuando haz mirado al cielo lo haz hecho volar,
cuando le haz sonreído
revive en él un azul mítico y atemporal:
el cielo te ama pero puede caer sobre ti.
El cielo te ama,
y en arrebatos de amores
ha de partirse y lanzarse sobre ti
para alcanzarte.
En la locura del amor se abrirá un intersticio,
una grieta negra en su inmenso azul
por donde saldrá su mirada,
que bien vista
no es la ausencia de luz sino su máscara.
Es el vacío tan profundo
que alberga en sí
la posibilidad de contenerlo todo.
A tu gravedad de hoyo negro
han sucumbido caballerías,
han caído ya varios reyes mitológicos,
héroes que tú misma inventaste,
la misma tinta de estas palabras
tiende hacia ti irremediablemente,
el mundo entero caería en tu bolso.
A cada diástole tuya mujer
el Universo se derrumba.
En teoría renacerían mis labios,
pero en lo tangible no
han hecho más que ir muriendo.
Lo que tocas mujer
se hace mágico y borroso,
la bruma que lo envuelve:
tus palabras cálidas, enmascaradas;
la neblina que hace aparecer luces y sombras,
puntos rojos y azules en el horizonte.
Tus gestos abren mundos hacia atrás
donde los aprendiste.
No soy tan fácil de engañar mujer;
y es que quizá
no te haz detenido en mis ojos:
su claridad es de otra naturaleza,
su mundo otro nivel:
el que ve no detrás de las cosas,
sino detrás de lo que no se ve.
¿Qué batallas se libran en tu interior?
que la imaginación desbordada y la locura,
ambas dando cuerpo al genio en tu persona
liberan tus horizontes internos
y te expanden hacia adentro.
Nadie mujer, nadie puede huir,
y aunque la verdad también se inventa
la sola esencia de las cosas es sólo una
su naturalidad innegable.
Cuantos soles abriste con un guiño
son hoy supernovas.
Nunca creaste tantas estrellas
en el anterior cielo vacío
como las que ahora se desploman de él.
Cuando haz mirado al cielo lo haz hecho volar,
cuando le haz sonreído
revive en él un azul mítico y atemporal:
el cielo te ama pero puede caer sobre ti.
El cielo te ama,
y en arrebatos de amores
ha de partirse y lanzarse sobre ti
para alcanzarte.
En la locura del amor se abrirá un intersticio,
una grieta negra en su inmenso azul
por donde saldrá su mirada,
que bien vista
no es la ausencia de luz sino su máscara.
Es el vacío tan profundo
que alberga en sí
la posibilidad de contenerlo todo.
A tu gravedad de hoyo negro
han sucumbido caballerías,
han caído ya varios reyes mitológicos,
héroes que tú misma inventaste,
la misma tinta de estas palabras
tiende hacia ti irremediablemente,
el mundo entero caería en tu bolso.
A cada diástole tuya mujer
el Universo se derrumba.
jueves
asir
miel derramada de tu mano sobre grises:
me abruma mi amor que antes era nuestro
mi amor mi amor me deshoja de la nada
me late el mundo y me ensancha y me conmueve
creciste desde el centro de la tierra
para ser mi corazón mi sangre y mis arterias
andas por ti misma sin ayuda de nada ni de nadie
y cuelgas sin pensar en qué decirme ni te importa
como si se cerrara la puerta oscura de la noche
como si no más, nunca más el día abriera nada
satisfecha de infinitos internos de tus ojos
nada buscas ya en mi voz que un día necesitaste
y ya mudo y solo, sin días ni noches
ahogado entre estos mundos que no son míos
porque ya no quisiste que fueran tuyos
ahogado entre las mieles de tus manos,
me aleja de ti lo mismo que nos une
y porque nos amamos es que ya no estamos juntos
hasta esas letras sin sonido ni presencia
las últimas que olvidaste en tus mensajes
de aquellos días fieles que han venido a verme
suenan a pasado de otras vidas; de nadie ahora
que ya yo soy nadie porque no me llamas
porque no dices mi nombre ni lo piensas
mas yo quiero asirme todavía de algo que nos una
de algo de que pudiera darnos existencia
y volver a traernos a ese corazón que fuimos
me abruma mi amor que antes era nuestro
mi amor mi amor me deshoja de la nada
me late el mundo y me ensancha y me conmueve
creciste desde el centro de la tierra
para ser mi corazón mi sangre y mis arterias
andas por ti misma sin ayuda de nada ni de nadie
y cuelgas sin pensar en qué decirme ni te importa
como si se cerrara la puerta oscura de la noche
como si no más, nunca más el día abriera nada
satisfecha de infinitos internos de tus ojos
nada buscas ya en mi voz que un día necesitaste
y ya mudo y solo, sin días ni noches
ahogado entre estos mundos que no son míos
porque ya no quisiste que fueran tuyos
ahogado entre las mieles de tus manos,
me aleja de ti lo mismo que nos une
y porque nos amamos es que ya no estamos juntos
hasta esas letras sin sonido ni presencia
las últimas que olvidaste en tus mensajes
de aquellos días fieles que han venido a verme
suenan a pasado de otras vidas; de nadie ahora
que ya yo soy nadie porque no me llamas
porque no dices mi nombre ni lo piensas
mas yo quiero asirme todavía de algo que nos una
de algo de que pudiera darnos existencia
y volver a traernos a ese corazón que fuimos
despedida
enmendar la noche
subirla como una cuesta
salir del agua espesa
sin alas ya de tu recuerdo
asir con el dedo esperado
una orilla silenciosa
y tocar nuevamente el aire
de las tierras de mi tierra
avisar en una nueva luz
y ver con más latidos
abrir anchos suspiros
para respirar al mundo nuevo
que cada instante nos aleja
nada es una despedida
estoy empapado aún
de ese mar rotundo
del que he vuelto y que pensé
que lo era todo
subirla como una cuesta
salir del agua espesa
sin alas ya de tu recuerdo
asir con el dedo esperado
una orilla silenciosa
y tocar nuevamente el aire
de las tierras de mi tierra
avisar en una nueva luz
y ver con más latidos
abrir anchos suspiros
para respirar al mundo nuevo
que cada instante nos aleja
nada es una despedida
estoy empapado aún
de ese mar rotundo
del que he vuelto y que pensé
que lo era todo
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